30 de abril, Día internacional de la concientización sobre el problema del ruido
Fuentes del ruido
El exceso de ruido proviene de diversas fuentes, entre ellas, el 80% se debe a los vehículos de motor, el 10% a las industrias, y el resto a ferrocarriles, bares, locales públicos y talleres. El parque automovilístico ha convertido al coche en el factor de degradación acústica más importante.
Qué hacer
Para contrarrestar un ruido excesivo, hay métodos activos y pasivos, y en efecto estos últimos son los más empleados. Las personas intentan insonorizar sus viviendas con pantallas acústicas, materiales porosos, soportes antivibratorios, etc. En cualquier caso, nosotros, los usuarios, podemos contribuir a que disminuya la contaminación acústica. Eso significa evitar producir ruido, por un lado, pero también ser capaces de llamar la atención a quien lo provoque de forma innecesaria y excesiva, sin quedarnos callados. Hay muchos ruidos que se podrían evitar: golpes fuertes de puertas, música alta en casa, televisores a todo volumen.
Algunas sugerencias para disminuirlos son:
Evitar ruidos de tráfico
- Realizar un buen mantenimiento de su vehículo, con especial hincapié en el silenciador.
- Evitar acelerones y frenazos bruscos en los semáforos.
- Utilizar la bocina sólo cuando sea necesario o en caso de emergencia.
- Hacer uso de los transportes públicos siempre que se pueda.
Evitar ruidos en la vivienda
- Moderar el sonido del televisor, de la radio, cadenas de música, instrumentos musicales, etc.
- No hacer ruido en los espacios comunitarios, sobre todo a partir de las 22 h. (escalera, veredas, patios, terrazas)
- Tener cuidado a la hora de usar los electrodomésticos en horas de descanso nocturno, sobre todo en el caso de lavadoras.


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